viernes, 3 de septiembre de 2010

Todos los caminos

Gusto por la incertidumbre

And then… he died

Mientras el niño contaba su historia, centenares de ángeles y palomas giraban torno a él, contando los minutos... esperando de una manera que ya está perdida en la historia del hombre a que el muchacho contara la parte en la que él era un protagonista.






Canticos en lenguas igualmente ajenas al mundo terreno profetizaban un final que rivalizaba con la epifanía del hombre quién, mucho después habría de convertirse en su padre.
En su mundo de ensueño, encerrado y a la vez al aire libre, en la más triste soledad y el más alegre ambiente… cada regla y cada objeto sujeto a ella era propio de el.

Sus designios, caprichos, temores y anhelos…  El mundo exterior parecía cada vez más un horrible lugar al que regresar y por eso trato con todas sus fuerzas, de aferrarse a la idea de que no estaba dormido, de que no era un sueño y de que este,  un mundo en el que podía ser feliz iba mas allá de la realidad misma y formaba parte del cielo la creación y amor divinos… a manera de un escape a lo terreno, una puerta trasera creada por el mismo arquitecto y pensada únicamente para ser usada cuando no se tiene conciencia de ser.
Las horas pasaron… las manecillas del reloj se detuvieron en cuanto el oxido venció a la maquinaria misma del tiempo.
Poco a poco las cosas parecían fundirse entre sí… volviendo a ser el, volviendo a nacer reencontrándose con su creador
Hasta que solo quedaba un dintel con una epígrafe escrita en ingles “and then… he died”
Un último recordatorio pues, a pesar de que ya no existían líneas temporales, una conciencia a la que recurrir, un ser que exista…
De lo único que esa masa amorfa  pandimensional no podía escapar era de un fin.
Pues sabiamente se había separado  mucho antes de cualquier albor la naturaleza misma del final, de la serie de eventos que llevaban a el.
Pues el último punto seguía siendo un capricho reservado para alguien que no es y a la vez lo es todo.





2. Ocaso
Con los ojos abiertos como si fuera la primera vez…  examinaba la habitación, la ventana… ¿buscaba las estrellas?
Por un momento creyó que había alguien más en la cama…pero no encontró ni el calor ni el aroma, solo un recuerdo tan efímero como los sueños llenos de plumas.
Galopantes recuerdos… mientras se incorporaba, a su mente llegaba una vez más su conciencia cargada de recuerdos; se reconocía, a sus manos y al lugar en donde estaba.
Sus ojos entrecerrados…a gatas busco escusas para bajarse de su altar gastado, mas solo encontró la punzante necesidad de tirar un despertador y hacer una llamada vacía
-¿hola?
Corta y concisa, tan relevante que solo el saludo se rescata de entre toda la palabrería sin sentimiento, sin ley y sin objeto
Dos horas lo separaban del recuerdo tardío que cambiaría su vida y sin embargo ya se había resignado y dejado de esperar…
El aire afuera estaba enrarecido, se sentía en él la cantidad de veces que había sido respirado y disipado…no era más que el universo aburrido de su entropía.
Gente normal con normales costumbres, métodos mil veces comprobados y aprobados por todo aquel que marcaba la misma dirección en el compás.
La ética en su andar, tan parecidos…casi que iguales.
En su mundo cada uno se creía el único que pensaba de  una manera; pero ignoraban que lo laberintico de sus razones los hacía increíblemente predecibles, compartían paredes, giros y recompensas con sus entradas y salidas…
El autor caminaba por una concurrida calle mirando sin temor de tropezar; Las nubes que gracias a la brisa libertina le proporcionaban cada día un paisaje distinto, al menos uno con un techo casi imposible de recordar.
Me pregunto, se preguntaba…se preguntaban
¿Hay alguien más mirando mas allá de ellas…?




3. Run like hell…
Recordé, recordó…
En un momento de felicidad, viendo hacia arriba estático el pasar de las nubes, algo en las burdas brisas que acababan con el diseño fractal de esa realidad le hizo recordar un nombre…
Había perdido sus letras, su pronunciación y la persona… pero la recordaba
A la manera de un viejo sabio griego, empezó a cuestionarse.
Ahí, parado en la mitad de la calle con la mirada perdida empezó a revelarse contra su olvido…
La misma esencia y cientos de inquietudes…  preguntas esquivas y la memoria de unas horas más cortas, no era una faceta de su ser, o un capitulo en mi vida…
No era la esencia misma de la creación ni mucho menos el saber más importante.
No era un resultado ni un objeto… lo que sea que fuera, formaba parte de su curiosidad.
Una herramienta en sí, cuestión y respuesta al mismo tiempo.
Un constructo heredado del aliento de vida…
Con la misma fascinación que en el primer día… había recobrado la conciencia de esa persona y el ánimo en su mirada…
Ya no era él,  el inmóvil. Ahora el mundo parecía seguir ambas líneas temporales… producto de eso la gente ya no le parecía que tuviera un sentido preciso, un fin escrito…
No morían o nacían, simplemente existían en ese eterno instante.
Habiendo descubierto la manera de soñar, una vez más corrió y corrió como nunca antes lo había hecho…
Llegue exhausto y con su corazón aun agitado subió rápidamente las escaleras… ansioso consumía letras y latidos…
Contrariado, sin sentido y con sentido.
Igual de inexplicable empezó a hacer y a deshacer, sus manos parecían artefactos de un artista, obedecían el deseo propio.
Fue esa vez, la primera de muchas; que decidía por si mismo ser, y fui como nunca.


4.  Una vez más, con sentimiento!
Decía las cosas sin decirlas, metía palabras entre sus palabras y hablaba con personas que serian en un futuro alguien pero que en el momento no estaban.
Entre tantas alas… esos canticos se hacían más fuertes y placenteros en cuanto más cerca estuvo de esa idea
Se mantenía al margen… Soñaba gracias a sus manos  y con ellas creaba universos irracionales y contaba historias difíciles de leer y comprender…
A la imaginación le pertenecía su paz, consciente e inconsciente de ello…no se había dado cuenta de que todo el tiempo él había estado despierto…
Y que ese mundo soñado no era más que la realidad, mi realidad construida…
Siente, piensa y quiero…
Si algo había de complicado en su historia, era la línea entre lo que soñaba y lo que se realizaba.
Pues ambos mundos eran tan parecidos que se contradecían…como reflejos sobre un espejo, de derechas e izquierdas.
Sonrisas y risas… pequeñas, pequeñitas manitas…  pasaría una y mil veces, y quizás paso por ello una y mil veces… solo por eso, por ese instante.
Por un mundo tan real que parecía soñado, por una esencia tan profunda que se atravesaba  a sí misma y salía a flote…
Su cuerpo se gastaba… eso era algo irremediable, pero dentro era un niño
Uno que aun se reía de sus propios defectos y que fallaba por gusto…
Un espíritu sin dimensión ni ley… un regalo de parte de quien sea
Y al final de sus días…
Tan largos y tan extraños… sus letras se hicieron mías
Esa confusión graciosa y aquella persona irreal hecha recuerdos y realidades…
Cerraba sus ojos un niño arrullado por un anciano… se marchaba del parque y encontraba
En uno mucho más grande a todo aquel que conoció; a todos con quienes compartió sus sonrisas…
Y en el firmamento la multitud de criaturas aladas seguía esperando por la historia que el niño habría de contar…

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