Capitulo 2. Ébano. La lucha del arco contra sus cuerdas
También lo recuerdas…verdad? Miraste al cielo y me preguntaste si algún día ese momento llegaría…
Tenía un crucifijo que se quitaba de vez en cuando, era curioso cómo pensaba en el cuándo se lo quitaba, casi irónico que relacionara las cuentas del collar con los eslabones de una cadena
Se lo quitaba cuando “pecaba” lo dejaba sobre la mesa y lo miraba con cierto desdén, algo de resentimiento…pero aceptando su significado
Era más una cadena que lo ataba a su pasado que una cuerda a la que aferrarse para librarse del olvido.
Aun miraba su foto con ternura… una sonrisa, un adiós y partía lejos
Resentido, cargado de sí, harto de sí.
No dejaba de culparse por cosas que no habían pasado, y por las que si había hecho
Ese día no llevaba ese collar, pero no dejaba de tocarse el pecho, buscándoselo como era costumbre
No era soledad, no era ansiedad, ni siquiera era la melancolía que siempre lo acompañaba.
En el camino de vuelta, en cada esquina… a cada instante, el mismo cuento…
Como si fuera el mismo escritor con el mismo lápiz en las mismas condiciones
No tenía a donde llegar, pero no le preocupaba…
